miércoles, 30 de enero de 2008

¿Qué (y cómo) es necesario aprender?

La educación siempre será la raíz desde la cual surjan los principios y el motor que encienda esta sociedad adormecida.

Un punto importante que menciona Rosa María Torres es que la educación debe ser involucrada en todos los perímetros sociales, y dos espacios que se consideran de gran importancia son el trabajo y los medios de comunicación, ya que la educación viene de todas las áreas y obtenemos diversas interpretaciones desde la familia, la que nos dice que el trabajo es una obligación que tenemos que cumplir para ser aceptados y entrar en los márgenes del triunfo en la sociedad, y esta sociedad le apuesta únicamente al consumismo como forma de vida, entonces la educación versará en inculcar solamente la técnica y las habilidades prácticas. He aquí lo oculto de un currículo, el cual es resultado de un sistema capitalista que está encaminado a perdurar.

El currículum también implica el aprendizaje del docente, puesto que si los tiempos cambian, por ende la educación debe ir a la par; como docentes no podemos quedarnos atrás no sólo en cuestión tecnológica, sino en conocer y practicar las nuevas formas de educar, dejando atrás la enseñanza tradicional que de alguna manera viene a estancar los propósitos de la nueva educación.
En la experiencia que me ha acontecido he observado que de un tiempo hacia acá, la tecnología es la esencia de las nuevas generaciones, sin embargo una mala utilización de ella -tanto del educador como del educando- sólo puede traer consigo atrasos. Si aprendemos a aprovechar dicho “progreso” tecnológico se dará cabida al verdadero progreso humano que ha quedado en el olvido, un olvido en el que se encuentra la mujer, la pobreza, el hambre, el indígena y todo aquel marginado.

El alumno de hoy requiere de interacción, que las múltiples inteligencias se vean estimuladas y sorprendidas por diversas maneras de aplicar la educación. Si así se logra formar conciencia y lograr un aprendizaje que signifique para el alumno, además de dotar de habilidades para una sociedad tristemente capitalista, que requiere de mano de obra y capacidad de vivir para el trabajo, por lo menos se habrá cumplido con una de las obligaciones de la educación, que es el despertar de la conciencia y el saber utilizar una razón que también de cabida al SER.

La autora hace mención de una de las definiciones de currículo el cual se distingue en explícito, implícito (no escrito), prescrito (deseado) y en acción (actuado). Otro es la forma (métodos, técnicas, estilos de enseñanza, modos de interacción, organización del espacio, etcétera).
Comprendo currículo como todo lo que abarque la enseñanza, desde el modo de instruir y tanto el docente como el alumno qué respuesta tiene al para qué del aprendizaje. Debe ser claro y distinto el sentido del aprendizaje, tanto para maestro como para alumno, pues si tanto uno como el otro no le ven el significado a la acción de aprender, el aula y todo lo que en ella suceda se convertirá en un absurdo.

Un currículo es el reflejo de la sociedad del momento, si cambia el contexto debe cambiar el currículo, las necesidades de ayer no son las necesidades de hoy, el presente siempre requiere de actualización y apertura ante lo diferente. Y si es posible deseducarse pues habrá que tener mucho valor para dejar atrás las enseñanzas de una tradición y renacer en otra concepción de la educación.

Hay un punto que la autora incluye, mencionando que hay una falta de relación entre conocimientos escolares y la realidad del mundo.
Todo conocimiento se debe enraizar para que no quede suspendido, mas no por ello implica enseñar únicamente lo práctico, sino aprender a crear una conciencia que abarque un todo y asimismo dejar atrás la concepción de ser “especialista” a manera que si se es un oftalmólogo no se nos olvide que existe una realidad-mundo que requiere de seres políticos que participen de la historia.
No se nos enseña a amar a todas las doctrinas, es razonable el ser disciplinado en el área en que más tengamos habilidades, empero hemos olvidado que el ser humano es un ente que requiere del desarrollo de todas sus potencialidades. Nuestro cerebro se despliega muy poco en toda nuestra vida, debido a que dudamos de nuestras capacidades como seres pensantes, no aprovechamos el tener esa capacidad tan apreciada de la mente, y de un carácter dicotómico a la vez…, a veces tan hermoso en un poema, o a veces tan atroz en la técnica empleada en un holocausto humano.

La autora menciona otro punto que interesa, la teoría curricular de la eficiencia social, que entiende la enseñanza de calidad como eficiencia y rendimiento escolar, esta teoría refleja a mi sentir la triste concepción escolar de educar para el trabajo solamente. Otra es la ideología del estudio del niño que se centra en la individualidad; una crítica que haría a estas ideas es el problema del individualismo; es una contradicción el querer educar al niñ@ para una sociedad en la que la multiplicidad nos acontece, se le debería inculcar un respeto por la diferencia, ante un mundo en el que el género, la raza, el color, la nacionalidad o la religión no sean una barrera de muerte, injusticia y genocidio.

Alguna vez alguien mencionó que debiésemos de dudar de todo lo que nos parezca “normal” o dicho de otro modo del establishment, asomando un poco la mirada a lo armonioso y coherente de la sociedad, es de notar que no hay tal. El gobierno nos vende una imagen de un pueblo pacífico, en vías de desarrollo y con mirada empresarial.
Se manejan intereses de las élites que excluyen a la mayoría que es el pueblo, la burocracia en nuestro país es un ejemplo claro de un Estado que no existe, donde no hay participación ciudadana en realidad, pues existe la represión y no se ve, los medios de comunicación relatan y dan a conocer un país armonioso y resultados que para nada se asemejan a la realidad de pobreza e ignorancia a la que México ha estado inmerso desde antaño. Es por ello que es necesario desentrañar el currículo oculto de la educación de hoy, el cual está relacionado intrínsecamente con los demás espacios de la realidad social, la intención escondida en la educación es la intención de la sociedad que nos acontece.

El tiempo tiene una relatividad que sólo la conciencia puede ver, me remito a la infancia y recuerdo que mis necesidades e intereses eran distintos a los que la escuela me ofrecía; los deseos de los niños van más allá de lo imaginable y los adultos les cortamos las alas, ellos son dueños del mundo cuando niños y lo serían toda la vida de no inculcar esa visión que tenemos del adulto de hoy, en la que no cabe ese niño que está interesado hasta en la más lejana estrella de la galaxia.
En los niños no hay especialización, ellos lo quieren abarcar todo y el mismo sistema los coarta y limita; es poco el tiempo que acontece en el transcurso de niño a adolescente y luego adulto joven, sin embargo es en esos años cuando a los pequeños se les desciende a una realidad dura y difícil. Si miramos hacia adentro, reconoceremos que ese ludismo infantil se pudo haber perdido, cuando la curiosidad y la esperanza debemos llevarla hasta la muerte.

La urgencia de un nuevo modelo de enseñanza está presente, dado que las circunstancias lo requieren, menciona la autora que las tecnologías ofrecen una rápida difusión de información que viene a dejar atrás la educación tradicional acumulativa de conocimientos; hoy en día queda en segundo término el aprender datos de memoria por obtener cultura, hay prioridades ante un mundo decadente, se requiere de aprovechar el tiempo en transmitir un aprendizaje que resulte significativo, además de compartir las direcciones de conocimiento, pues el alumno de hoy sabe, y en esa retroalimentación se debe guiar para alentar a que descubra de manera autodidacta la ciencia y el universo.

Interesa mostrar las propuestas que la autora menciona como actualizaciones de currículos, entre las cuales destacan los siguientes contenidos:

Educación en valores y la participación ciudadana.
Educación ambiental.
Educación en población.
Prevención del uso de drogas y sida.
Educación en salud y nutrición.
Derechos humanos
Educación para la paz y la comprensión internacional.

Pero la pregunta que me hago es ¿en dónde?, pues de ser así se requerirían más humanistas y contrariamente, dichas profesiones decrecen.

Para cambiar el currículo se requiere de fuerza y de trabajo, pero nuestro país es muy dado a anclarse en la tradición. Quizá la intención ahí esté, pues he visto que sí se habla del tema, pero todo queda en intentos fallidos que son absorbidos por la fuerza de la costumbre.

Hay un punto que se menciona en el texto, en el que señala que los planes y programas sí son modificados en las reuniones de actualización, pero que sólo son operaciones de limpieza en las que entresacan, ajustan, adaptan, etc.; además desde mi experiencia he observado que en dichas reuniones los que realizan esos cambios somos nosotros, los docentes y lo que se realiza es solamente un acuerdo entre todos, utilizando nuevos adjetivos, sustantivos, verbos que se deben usar al referirse al tema; aparte de no ir preparados y ser solamente reuniones de café y burocratismo sindical en su mayoría, es sólo una pantalla. Considero que debiese haber un equipo especializado en tales tareas, que planifique, que investigue, que se encargue de estar a la vanguardia con mejores propuestas educativas y que el gobierno invierta presupuesto en lo verdaderamente importante que es la educación y no sólo en cursos de café.

Hay un problema que a todo docente nos concierne, la autora lo menciona como “adjetivación”, este término como indicativo de ciertas propuestas que la única alternativa que ofrecen es ir en contra de la educación tradicional, pero la pregunta que subyace es ¿será sólo un discurso adoptado?, hasta dónde nuestra expresión se vuelve un discurso repetitivo, un discurso humanista que sólo es verborrea y no se asoma a la verdadera realidad, divagaciones de escritorio solamente. Es por ello la importancia de la participación política en todos los espacios posibles, ya que un verdadero intento de mejorar la educación implica una práctica constante.

A veces resulta triste observar que en la realidad concreta de la educación, no hay un aprendizaje verdadero, tal como lo menciona la autora, pues es un simulacro. No hay comprensión, hay memorización y esto se puede observar inclusive en la educación superior. Por ello, una de las cuestiones a analizar sería el aprender a comunicarse con el otro, pero no una comunicación de emisión, sino emisión-recepción abierta, atenta y sin ego[1].
El resultado nítido de la educación real se observa en nuestro contexto social-histórico-político, y eso es lo que tenemos.

Otro problema a revisar sería el del “saber”, menciona la autora, dado que habiendo una vastedad de formas de obtener conocimiento y la facilidad de ello, considero que no es tan relevante el dotar al alumno de saberes y atiborrarlo de cultura; no obstante, a lo que deberíamos dedicarle un gran esfuerzo es a interesar al alumno en el aprendizaje y hacer surgir la curiosidad, el ímpetu por aprender no sólo lo básico, sino todo lo que pueda ayudarnos a crecer como seres humanos. La diferencia de cada individuo es suficiente para comprender que las necesidades y deseos de cada ser son distintas, por lo tanto habrá conocimientos que para alguien resulten nimios y hasta absurdos, y para otros de gran importancia[2].

¿Qué recupero sobre género?
El género es aquella concepción de las relaciones sociales que nos ayudará a concientizarnos de la discriminación que existe sobre la mujer y que es vista de manera natural, por medio de esta categoría podemos darnos cuenta del verdadero trasfondo de las relaciones de género y a través de la educación luchar por desvanecer la discriminación y rechazo de todo ser marginad@.
¿Qué recupero sobre currículo?
El currículo es el camino a través del cual el profesor va aprendiendo y adaptando nuevas formas de enseñar, acorde con las necesidades de cada individuo, el currículo no debe ser cerrado, debe tener la apertura del cambio y las transformaciones que nos suceden. El currículo es todo aquello que abarca un plan educativo, tanto implícito como explícito.

¿Qué recupero sobre equidad?
La equidad es la relación que debería existir en la humanidad, sin importar género, clase social, raza, color, etc., todo ello con la intención de que todos seamos partícipes de una educación más humana y que tenga como consecuencia una mejor sociedad.

¿Qué recupero sobre igualdad de oportunidades?
Es la política que debería existir en todo gobierno, de esa manera habría un mejor equilibrio y el mundo político no estaría masculinizado.

¿Qué recupero sobre diversidad?
La diversidad es la sociedad que tenemos hoy, una sociedad multicultural y la diversidad como valor debe ser inculcado en las escuelas para aprender la tolerancia ante la diferencia.

¿Qué recupero sobre políticas públicas en materia de género?
Que las pocas que hay son interrumpidas o sólo llegan a consolidarse como escuelas piloto y no se da una verdadera revolución en la educación.

¿Qué propuestas conforme a la problemática de género, recupero?
· Educación en valores y la participación ciudadana.
· Educación ambiental.
· Educación en población.
· Prevención del uso de drogas y sida.
· Educación en salud y nutrición.
· Derechos humanos
· Educación para la paz y la comprensión internacional.
Cada una de estas materias me parece un muy buen inicio, pero no veo dónde se apliquen, sería idóneo comenzar con este currículo, pues en el trasfondo de esas materias se esconde la equidad.

[1] A veces se requiere despojarse del ego para poder escuchar con atención y no pensar únicamente en lo que nos toca decir.
[2] Esto no implica darle énfasis a la especialización, por el contrario, abrir el campo pero de manera disciplinada; hacer ver que no sólo se cuenta con un cierto tipo de habilidad, que si se es matemático también hay cabida para las humanidades, no limitarnos en descubrir y comprender el universo en todas sus dimensiones.